Frente a la falsa ilusión de que con las vacunas, el coronavirus es historia pasada y que los niños y niñas y adolescentes no tienen nada que ver en esta infección, los  pediatras de atención primaria (AP) alertan de que las nuevas variantes del covid nos acechan y que este colectivo poblacional, aunque lo sufre menos y con más baja intensidad, sí pueden ser vehiculadores de la infección a padres, madres y allegados. Para los pediatras la consecuencia de estas premisas está clara: se deben mantener en las escuelas todas las medidas de seguridad sanitarias que se introdujeron el curso pasado, tanto distancia, mascarilla, lavado de manos e higiene, como no acudir si se tiene fiebre o síntomas. Puede que haya quien entienda que estas medidas precautorias van más allá de lo necesario, pero los datos avalan a los pediatras en sus planteamientos. «Es mejor mantener las mayores precauciones posibles que lamentarse en febrero o marzo por no haberlas tomado», explica a DEIA Pedro Gorrotxategi, vicepresidente de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap).

«Las medidas tomadas el curso pasado han sido todo un éxito. Han servido para que el número de aulas cerradas haya sido inferior al 1% en todo el Estado, y los niños han podido acudir a clase y recibir la educación de forma presencial sin apenas problemas. Por ello, desde la sociedad científica pedimos que todas las Comunidades las mantengan, porque ya escuchamos voces de que alguna quiere rebajarlas», dice con preocupación este especialista de Pasaia San Pedro.

Precisamente, hoy, el Ministerio de Educación se reúne de forma extraordinaria con las comunidades autónomas para abordar el protocolo anticovid del curso escolar 2021-2022, en el que se mantendrá la mascarilla desde los 6 años y los grupos burbuja hasta los 12 años, la distancia podrá reducirse de 1,5 a 1,2 metros en el aula y se garantizará la presencialidad en todas las etapas.

Puede que haya quien entienda que estas medidas precautorias van más allá de lo necesario, pero los datos avalan a los pediatras en sus planteamientos. «Es mejor mantener las mayores precauciones posibles que lamentarse en febrero o marzo por no haberlas tomado», explica a DEIA Pedro Gorrotxategi, vicepresidente de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap).

Sobre la mesa habrá un único punto del día: las medidas de prevención, higiene y promoción de la salud frente al covid-19 para los centros de enseñanza no universitaria, en donde estudian 8,2 millones de alumnos e imparten clase 755.242 profesores. En esta línea, el pediatra de primaria, subraya la necesidad de no bajar la guardia y mantener las precauciones, con especial atención, además, a los nuevos factores de riesgo que se darán en esta segunda vuelta al cole de la pandemia. «Distintos estudios pediátricos recientes, incluidos los realizados por AEPap, han mostrado que los niños y niñas infectados por SARS-CoV-2 enferman de forma muy leve, muchos sin presentar síntomas y con una tasa de enfermedad grave y de ingresos hospitalarios muy inferior a la de otros virus respiratorios en población pediátrica, como la gripe o el virus sincitial respiratorio. Sin embargo, no hay que olvidar el papel demostrado por los menores como transmisores de esta enfermedad al resto de la comunidad», insiste.

Gorrotxategi sostiene que, de cara a la vuelta al colegio, hay que tener en cuenta las particularidades de la situación actual. «Por un lado, los mayores de 12 años estarán vacunados en su mayoría cuando comience el curso escolar. Pero la función de la vacunación es evitar las formas graves de la enfermedad, y no previene en todos los casos la posibilidad de contagio, en especial con la actual variante Delta. Además, la mayoría de ellos, al comienzo del curso escolar solo habrán recibido una dosis, con lo que la protección será aún insuficiente».

Menos protegidos aún estarán los menores de 0 a 12 años, es decir, el alumnado de Educación Infantil y Primaria. Este segmento «no estará vacunado, ni se prevé que en un futuro próximo lo esté, ya que en la actualidad no hay ninguna vacuna aprobada para esa franja de edad y, cuando lo estén, habrá que determinar las edades a las que se pueden administrar», explica Gorrotxategi. Además de la vacunación del alumnado, AEPap recalca que es necesario tener en cuenta la presencia de la variante delta para planificar la vuelta a las aulas este curso.

«Este verano, se ha visto que, tomando las mismas precauciones que el anterior, se han producido más contagios en campamentos y otras actividades de verano, debido a la mayor transmisibilidad de esta variante del virus», dice García Vera, especialista del grupo de Patología Infecciosa de AEPap.

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