• El psicólogo Jorge López Pérez Vallejo, experto en Terapia Breve Estratégica, ofrece las pautas de cómo tratar a niños con Autismo y cómo no hacerlo bien provoca trastornos de ansiedad.

El psicólogo Jorge López Pérez Vallejo, experto en Terapia Breve Estratégica

Por desgracia, a día de hoy, se estima que un 90% de los niños con Autismo han sufrido acoso escolar, un dato dramático y alarmante a nivel social que nos indica la falta de información que existe respecto al Trastorno del Espectro Autista, más preocupante aun si incluimos en este porcentaje de acoso a profesionales que deben velar por la seguridad y el bienestar de estos niños.

El Autismo es un trastorno neurobiológico y de desarrollo también conocido como Trastorno del Espectro Autista (TEA). Según estudios epidemiológicos realizados en Europa, en 2015 existía una prevalencia de aproximadamente 1 caso de TEA por cada 100 nacimientos, aunque no existen datos concretos, sobre todo en España, a falta de estudios poblacionales o censos oficiales. Abordar cada día la relación con una persona diagnosticada con TEA precisa de conocimiento, formación y estrategias de abordaje que no se dan ni en los centros educativos, ni en las familias, mucho menos en los amigos que puedan tener estos niños. Jorge López Pérez Vallejo, psicólogo, psicopedagogo y especialista en educación infantil indica que “existen fórmulas de tratamiento para poder vivir, trabajar, formar o compartir, y que deberían integrarse como formación dirigida a padres y madres, educadores y auxiliares o cuidadores, siendo estos últimos clave en la prevención del deterioro en el espectro con el que vive el niño o niña”.

“Tanto hechos preocupantes como los denunciados en Getafe, y otros mucho menos extremos pero existentes muy perjudiciales como la falta de atención, la queja o el aislamiento, acarrean consecuencias muy perjudiciales, tanto para su desarrollo y evolución cognitiva como para la socioemocional de esta persona, es enorme el impacto negativo que pueden tener estas conductas en estos niños”, advierte el psicólogo. “Las consecuencias más graves y más duraderas que desde la terapia breve estratégica tenemos identificadas se dividen en tres grandes áreas, el primer área, que es el más importante, afecta el sistema perceptivo y reactivo fóbico del niño o de la niña, despertando una constante sensación de miedo que afecta directamente al área del comportamiento y del aprendizaje. El segundo área afectado es el social, aumentando el aislamiento y disminuyen las relaciones; y el tercer área es el emocional, ya que aumenta el riesgo de sufrir problemas de salud mental asociados como depresión, ansiedad u obsesiones”, finaliza López Vallejo.

La Terapia Breve Estratégica

En la consulta de López Vallejo Psicología, el TEA se trata con todos los agentes implicados en la vida del niño o de la niña, pero también con adultos autistas, abordando terapeuticamente estos 3 áreas. Se trabaja con los padres y madres, quienes se convierten en nuestros coterapeutas y que junto con el psicologo se encargan de alinerarse con educadores, cuidadores, familiares y amigos.

Las técnicas utilizadas, aunque complicadas de entender científicamente por las bases teorcias que sustentan tan complicado trastorno y que solo son manejadas por quien las ha estudiado o investigado, se convierten en muy fáciles a llevar a cabo por todo el entorno de la persona que convive y se relaciona con el TEA. Estas estrategias se resumen en estas 5 técnicas:

* Observar sin intervenir como forma de prevenir: la agresión y violencia en la población TEA es reactiva, no planificada y deliberada por lo que se debe saber en cada caso porque se llega a esta extrema conducta.

* Repetir para reducir: el entorno más cercano debe estar formado para que los rituales repetitivos se conviertan en un juego que los reduzca hasta que desaparecen.

* Afrontar posibles transtornos emocionales que existan o que puedan aparecer: los estudios sobre ansiedad y TEA ha encontrado que un 39,6% de las personas con autismo tenían al menos un trastorno de ansiedad. Los tres tipos más comunes de estos trastornos eran los siguientes:

1) Fobia específica (29,8%)

2) Trastorno obsesivo-compulsivo (17,4%)

3) Trastorno de ansiedad social (16,6%)

* Formar e informar a todo el entorno que vive o convive con estas personas: el tratamiento se inicia con talleres dirigidos a todos los agentes implicados y que conviven con el niño.

* Se trabaja el aislamiento con técnicas de repetición y obligación, estas técnicas se abordad después de haber reducido las repticiones estereotipdas y los miedos y junto con los posibles trastornos emocionales que se hayan identificado.

López Vallejo acaba diciendo que en el campo de la psicología o de la psiquiatría no hay diagnósticos ciertos. Generalmente, cuando se formulan de manera rígida resultan peligrosos porque se transforman en anatemas lanzados sobre la persona y sobre la familia que, como en el caso descrito crean el efecto de la profecía que se autorrealiza.

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