La Alianza por el Sueño ha presentado en el Palacio de Congresos de Vitoria un
decálogo de propuestas para unos horarios escolares saludables, dirigido a los
centros educativos para mejorar el sueño de los niños y adolescentes.
• El 52,4% de los adolescentes en España van a clase con menos de 8 horas de sueño, lo que afecta a su rendimiento académico y a su salud emocional.
• El decálogo propone organizar la jornada escolar según los ritmos biológicos a
través de horarios adecuados de clases, pausas y alimentación, además de
fomentar la actividad física al aire libre y promover la educación sobre sueño para
favorecer la salud y el desempeño académico.

El sueño saludable no es un lujo, es una necesidad biológica vital que permite a cuerpo
y mente resetearse, restaurar funciones vitales y prepararse para enfrentar cada nuevo día con energía y equilibrio. Con el fin de concienciar sobre la importancia del sueño y su cuidado, la Alianza por el
Sueño ha organizado la jornada ‘Sueño y aprendizaje: por unos horarios escolares
saludables’,
que se ha celebrado el día 15 de octubre, en el Palacio de Congresos de Vitoria.

Además, un sueño de calidad es esencial para el desarrollo cognitivo, emocional, físico y mental de todas las personas y, en especial, de los niños y los adolescentes, en los que es crítico para lograr un neurodesarrollo adecuado.

En ella, diferentes expertos como el Dr. Carlos Egea, neumólogo, coordinador del
Grupo Sanitario de la Alianza por el Sueño, coordinador del Año SEPAR 2025/26 de los
Trastornos Respiratorios del Sueño y presidente de FESMES (Federación Española de
Sociedades de Medicina del Sueño) y el Dr. Gonzalo Pin, coordinador del Grupo Social
de la Alianza por el Sueño y coordinador del Comité de Sueño y Cronobilología de la
Asociación Española de Pediatría (AEP), han reflexionado sobre cómo padres,
educadores, profesionales de la salud y responsables políticos pueden contribuir a
promover hábitos de sueño saludables y a alinear los horarios escolares, laborales y
familiares con los ritmos biológicos. Además, la alcaldesa de Vitoria-Gasteiz, Maider
Etxebarria
, también ha estado presente en el acto dando la bienvenida institucional del
mismo.
La jornada moderada por la periodista especializada en salud, Marta Fernández Rivera, se ha centrado en el sueño como un pilar básico en la salud de la infancia y la adolescencia a través de conferencias, testimonios y mesas de debate multidisciplinares en las que han participado activamente distintos actores de la sociedad implicados en el cuidado del sueño.
Además, el evento ha servido para presentar el ‘Decálogo de propuestas para unos
horarios escolares saludables’
dirigido a los centros educativos, realizado por la
Alianza por el Sueño junto con el Grupo Pediátrico de la Sociedad Española de
Sueño (SES), el Comité de Sueño y Cronobiología de la Asociación Española de
Pediatría (AEP) y la Federación Española de Sociedades de Medicina del Sueño

El ‘Decálogo de propuestas para unos horarios escolares saludables’ se produce con el objetivo de ofrecer a los centros escolares una serie de
medidas para que puedan desempeñar su labor académica respetando los ritmos
biológicos de los estudiantes y, por ende, promover la calidad de su sueño y el
rendimientoeducativo.
Este decálogo propone organizar la jornada escolar ajustando horarios de inicio y fin,
distribuyendo las clases y evaluaciones según los momentos de mayor atención,
introduciendo pausas y espacios de descanso, fomentando la actividad física y al aire
libre, estableciendo horarios de alimentación adecuados y manteniendo la siesta en la
infancia. Asimismo, destaca la importancia de educar desde temprana edad a niños,
adolescentes, familias y docentes sobre el sueño y los ritmos circadianos, promoviendo
hábitos saludables que mejoren la salud, el bienestar y el rendimiento académico a lo
largo de la etapa escolar.
En base a ello, Dr. Gonzalo Pin ha destacado que “no se trata solo de horarios:
hablamos de salud, de aprendizaje, de bienestar y de futuro. Estas medidas
buscan garantizar el derecho al descanso y, con él, el derecho a una educación de calidad y a una vida saludable. Esta es la visión que, desde la perspectiva de la salud, queremos compartir con docentes y familias para llegar entre todos a un consenso y que se traduzca en políticas y cambios reales en nuestros centros escolares”.

Cifras y consecuencias de los trastornos de sueño en niños y adolescentes
En España, cuatro de cada diez menores de entre los 8 y 16 años, no cumplen con las
recomendaciones de horas de sueño de lunes a viernes, una realidad que se acentúa
sobre todo en los adolescentes, ya que más de la mitad de ellos duerme menos horas
de las recomendadas. De esta forma, el 52,4% de los adolescentes van a clase con
menos de 8 horas de sueño, lo que repercute en su rendimiento académico y en
su capacidad de gestión afectiva y/o emocional.
Además, con la edad, el porcentaje de niños y adolescentes que duermen menos de lo
recomendado va aumentando: de tercero de primaria a cuarto de la ESO se dedican 2
horas menos a dormir entre semana. Esta situación se intenta revertir los fines de
semana, cuando el 48,1% de la población infantil duerme más horas de las
recomendadas, lo que es un indicador indirecto del déficit de sueño que sufren entre
semana. Esto es lo que se conoce como el Jetlag escolar, que provoca que uno de cada
tres escolares, pueda presentar síntomas de somnolencia diurna y un cansancio que les
impide desarrollar sus tareas y actividades con normalidad y en plenas condiciones.

Estos datos son motivo de una preocupación particular, pues el insomnio durante estas
etapas puede tener consecuencias de largo alcance que perduran en la vida adulta.
Asimismo, la evidencia científica señala que existe una relación bidireccional entre una
mala calidad del sueño continuada y crónica, por ejemplo la provocada por el insomnio,
y la aparición de alteraciones de salud de diversos tipos: cardiovascular, endocrino,
metabólico, inmune, neurodegenerativo y mental, lo que correlaciona directamente con
una mayor probabilidad de sufrir patologías graves a largo plazo, entre ellas infarto de
miocardio, ictus, diabetes, obesidad, enfermedad de Alzheimer, ansiedad y depresión.
En palabras del Dr. Carlos Egea, “el consumo de hipnosedantes entre niños y
adolescentes altera la arquitectura del sueño, deteriora la función cognitiva, afecta la
salud emocional y aumenta el riesgo de dependencia, repercutiendo negativamente en
su conducta y rendimiento académico. Además, tampoco podemos obviar el perjuicio
que provoca el abuso de pantallas antes de dormir por parte de los más jóvenes, que
provoca hiperactivación cerebral y disminuye la cantidad y calidad del sueño. Por ello,
la concienciación y la educación en hábitos de sueño saludables desde la infancia y la
adolescencia son esenciales para proteger su bienestar y desarrollo a largo plazo”.

*Consulta el ‘Decálogo de propuestas para unos horarios escolares saludables’ en:
https://alianzasueno.com/