• Marta Traba, pediatra de Policlínica Gipuzkoa, explica que la gripe provoca fiebre y malestar general, mientras que la bronquiolitis afecta principalmente a la respiración de los más pequeños.
  • “Es importante evitar el contacto con personas que tengan cuadros respiratorios, mantener una buena higiene de manos y cubrirse con el codo al toser o estornudar”, explica.
  • “Si los adultos tenemos síntomas respiratorios, debemos usar mascarilla. Así ayudamos a proteger a las personas más vulnerables, como bebés, embarazadas y personas mayores”, afirma.

 Con la llegada del frío, los servicios de urgencias pediátricas comienzan a registrar un incremento de infecciones respiratorias en menores, especialmente por bronquiolitis. La doctora Marta Traba, pediatra de Policlínica Gipuzkoa, explica las claves para diferenciar esta enfermedad de la gripe, e indica cómo actuar ante los primeros síntomas y qué medidas ayudan a prevenir su contagio.

“La gripe está causada por el virus influenza y genera un cuadro más sistémico, con fiebre, malestar general o dolor articular. En cambio, la bronquiolitis afecta exclusivamente al sistema respiratorio y, en niños pequeños, suele manifestarse con dificultad para respirar y, habitualmente, se da entre los meses de octubre y marzo, con un pico máximo de incidencia entre noviembre y diciembre”, señala la pediatra de Policlínica Gipuzkoa.

Según la pediatra, Marta Traba, “la bronquiolitis está causada principalmente por el virus respiratorio sincitial (VRS), aunque otros virus también pueden provocarla y consiste en una infección respiratoria que afecta principalmente a menores de dos años, que inicialmente se manifiesta con síntomas similares al catarro, como mocos, tos o fiebre, y al cabo de unos días pueden aparecer otros síntomas como dificultades a la hora de respirar, pitidos o fatiga.

 Su alta capacidad de contagio hace fundamental adoptar medidas preventivas tanto en casa como en la escuela: “Es importante evitar el contacto con personas que tengan cuadros respiratorios, mantener una buena higiene de manos y cubrirse con el codo al toser o estornudar”, recuerda.

Vacunas que ayudan a proteger a los más pequeños

La pediatra de Policlínica Gipuzkoa, Marta Traba, destaca que “la vacunación es una herramienta clave para reducir complicaciones y hospitalizaciones. La vacuna de la gripe se recomienda a partir de los seis meses y hasta los 17 años, cada año, ya que las cepas van cambiando. En cuanto a la del virus respiratorio sincitial, es una vacuna relativamente nueva, pero ha demostrado reducir de manera importante las complicaciones en los niños más pequeños”.

Hay que acudir a Urgencias en situaciones solo en situaciones complicadas

La campaña de vacunación está indicada para los bebés recién nacidos, los bebés prematuros de menos de 1 año y los menores de 2 años con enfermedades pulmonares, cardiológicas, neurológicas o inmunitarias.

Cuándo acudir a urgencias

La pediatra aconseja acudir a urgencias en aquellos casos en los que el niño presente dificultad respiratoria llamativa, fiebre alta prolongada (más de 48 horas), rechazo de la alimentación o mal estado general. En los casos más graves, cuando se produce una saturación baja de oxígeno o imposibilidad de alimentación, puede ser necesaria la hospitalización para ofrecer soporte respiratorio o hidratación intravenosa.

Por último, la pediatra de Policlínica Gipuzkoa recuerda la importancia de la responsabilidad colectiva en la prevención de infecciones respiratorias: “Si los adultos tenemos síntomas respiratorios, debemos usar mascarilla. Así ayudamos a proteger a las personas más vulnerables: los bebés que aún no pueden vacunarse, las embarazadas y las personas mayores”, concluye.

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