María Pilar Astier-Peña, que opta a presidir la Organización Mundial de Médicos de Familia, en la entrevista concedida a El MÉDICO INTERACTIVO sostiene que también pondría en valor el rol de la mujer
Nekane Lauzirika vía #ElMedicoInteractivo
María Pilar Astier-Peña es coordinadora del Grupo de Trabajo de Seguridad del Paciente de la semFYC; trabaja en el centro de salud de Universitas, del Servicio Aragonés de Salud, en Zaragoza. Es profesora en la Universidad de Zaragoza, tutora de médicas/os de familia en formación MIR y asesora en calidad asistencial y seguridad del paciente a escala nacional e internacional. Actualmente es el enlace entre WONCA (World Organization of Family Doctors) y la Organización Mundial de la Salud (OMS). El próximo lunes 15 de septiembre se conocerá si será la próxima presidenta de WONCA.
En la entrevista mantenida con EL MÉDICO INTERACTIVO hace especial hincapié al señalar que las políticas efectivas en la AP precisan de inversión para mejorar las condiciones laborales de los profesionales, la capacidad y toma de decisiones. Esto repercutirá en beneficios de todos. “Pocos medicamentos consiguen, como sí lo hace la AP, mejorar en un 30 % la supervivencia de los pacientes”, recalca.
Su elección como presidenta de una organización internacional como WONCA, además del mérito personal, ¿supondría un espaldarazo y el reconocimiento de lo que se hace en AP en España?
Muchísimo. WONCA es una potente asociación de 133 sociedades científicas, organizaciones de familia de 11 países y más de 500.000 médicos/as de familia, que con voz única hacen defensa del rol de la medicina de familia en la Atención Primaria (AP) en los distintos países; por ello es reconocida como un elemento importante en el despliegue de la cobertura sanitaria universal de la OMS y en reorientar los servicios de salud hacia sistemas de AP que no supongan un menoscabo económico para el vivir de las personas y que puedan tener una atención sanitaria que les dé cobertura a sus problemas de salud. Porque la AP resuelve entre el 80-85 % de los problemas. Por tanto, el asumir esta presidencia por mi parte, y además, por ser médica española, pondría en valor el modelo de la AP en España, el rol de la mujer en la medicina y en particular en la AP. La feminización de la profesión es algo que está sobre la mesa con un diálogo transformador, porque sabemos trabajar en equipo y estamos orientadas a los cuidados, a la escucha, a la empatía, y eso ayuda a curar, a acompañar y a hacer una buena gestión de los recursos.
María Astier-Peña, en Busan, Corea, donde acudió al Congreso de MF de región Asia Pacifico en abril 2025
¿Es viable una salud pública justa, gratuita, global, segura, receptiva y de nivel sin una AP potente?
Sin una AP potente no hay sistema sanitario sostenible; todos los estudios lo demuestran y la OMS, particularmente la oficina europea, ha estado revisando muchísimos modelos junto con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), que aconsejan a los gobiernos reorientar sus sistemas sanitarios hacia la AP. Porque son más sostenibles y eficientes en el uso de recursos y costes, reduciendo, además, el daño para el paciente. Porque una atención hospital-céntrica basada en muchas pruebas tiene el impacto de falsos positivos que muchas veces encaminan a los pacientes a procesos asistenciales complejos que pueden generar más daño que beneficio. La AP tiene una visión prudente a la hora de la aplicación de fármacos con una toma de decisiones compartidas con el paciente sobre cuáles son los objetivos de salud más importantes para tener una buena calidad de vida y que sus problemas de salud crónicos se lleven sin que aparezcan complicaciones serias.
La población envejece a marchas forzadas, aumentan los crónicos y pluripatológicos. ¿Está preparada la AP para este reto de futuro?
En España estamos preparados, porque la formación de los médicos de familia es muy completa; el MIR de cuatro años permite conocer la experiencia de trabajo en muchas especialidades que capacita para utilizar ecografía, dermatoscopia, coordinar la polifarmacia, el uso de medicamentos en muchas personas y coordinar las guías de práctica clínica de manera segura para el paciente, todo ello clave en la cronicidad.
Además, tenemos enfermeras familiares y comunitarias con formación de dos años con competencias avanzadas en la gestión de los pacientes crónicos, de sus cuidados y en el refuerzo de la adherencia a los tratamientos. Con esta base tenemos que reorganizarnos para atender mejor desde AP esta cronicidad, imbricando el valor añadido que tenemos cada uno de los profesionales en el camino del paciente por el sistema sanitario, así como adecuando las tareas que cada uno tenemos para ser eficientes y ofrecer el mejor servicio a los pacientes crónicos reduciendo complicaciones.
Estudiar medicina tiene un atractivo enorme que no permea hacia AP. ¿Por qué? ¿Es un problema generalizado en otros países, en especial en zonas rurales?
No es solo cuestión de salarios. Necesitamos contratos estables, una estructura que soporte bien el trabajo, buenas conexiones a internet que permitan utilizar la historia clínica electrónica, hacer interconsultas con especialistas; poder usar la medicina en la asistencia on-line y en la formación continua de profesionales que trabajan en zonas alejadas, que así complementan su labor y les aproxima a las universidades.
Además, es necesario que los estudiantes de medicina tengan un contacto precoz con los equipos de AP, que desde primero tengan un centro de salud de referencia al que puedan acudir a hacer prácticas, de modo que en los seis años sean capaces de experimentar la longitudinalidad, la atención temporal continuada al ciudadano para gestionar de manera adecuada sus problemas de salud. Sobre las zonas de difícil acceso hay opciones ya puestas en marcha en Dinamarca con los consultorios móviles que llevan el equipamiento necesario y profesionales con competencias avanzadas que acuden a municipios alejados.
Astier-Peña sabrá el lunes si presidirá WONCA.
Uno de los objetivos de WONCA es atraer a jóvenes médicos/as hacia la medicina básica y familiar. ¿Cómo proponen hacerlo?
WONCA promueve entre sus socios de medicina de familia y AP la propuesta de un currículum de grado en el que se incluya la medicina de familia como una asignatura y también que se considere de manera interespecialidades, es decir, reformular la participación en el grado de los especialistas de medicina de familia con asignatura propia y la participación en otras especialidades. Por otro lado, está el facilitar prácticas, no solo en centros de salud de ciudades, sino también rurales.
Acercar la experiencia a los alumnos de manera precoz es importante. Por otro lado, se necesita la formación continuada en competencias avanzadas: tecnologías, guías de práctica clínica, etc, para estar actualizados, por lo que hace falta crear redes, que es lo que hace WONCA. Redes de profesionales interesados en distintos aspectos en medicina de familia que conectan entre ellos tratando de mejorar y ofrecer buenas prácticas a los demás. Y necesitamos compartir experiencias organizativas, saber cómo nos organizamos en América del Sur o en los países escandinavos para atender a las poblaciones remotas, o cómo gestionamos la vacunación a una población masiva como puede ser China. WONCA permite estos refuerzos de la formación y competencia de los médicos de familia.
¿Una mayor fluidez administrativo-asistencial entre AP y hospital ayudaría a atraer más médicos de familia? ¿Facilitar la investigación en AP ayudaría?
Sí. Uno de los elementos que harían atractiva la AP sería flexibilizar las contrataciones permitiendo compatibilizar la práctica clínica, la docencia y la investigación. Es importante generar evidencia científica que demuestre lo que AP aporta a la investigación. Un estudio de 2022 decía que tener el mismo médico de familia más de 15 años mejoraba un 30% la supervivencia y reducía un 20% las hospitalizaciones y atenciones a urgencias. Estos resultados se han ratificado en un estudio danés sobre 5 millones de habitantes publicado en agosto, que confirma que la atención continuada con el mismo equipo de AP reduce las hospitalizaciones, las atenciones urgentes y que la discontinuidad genera pérdidas de salud; salud que se recobra cuando vuelves a conectar con ese equipo de continuidad que supervisa tu salud y te acompaña.
La globalidad de la salud es consustancial a la AP. ¿Cómo agilizar la relación de la AP con la asistencia social, la domiciliaria y la salud comunitaria?
Es el reto de la intersectorialidad que la AP tiene sobre la mesa. En España estamos trabajando bajo la recomendación formal de activos o la prescripción social, donde los equipos de AP conectan con los sociales del entorno e identifican las actividades positivas para mejorar la salud de sus pacientes y garantizar una autonomía en su vida diaria. Esta conexión entre primaria y servicios sociales permite ganar salud para la población mayor, pero existe también intersectorialidad en educación, en cómo mejorar los autocuidados en la población joven, en cómo acompañar y gestionar los problemas de salud mental de manera precoz. La intersectorialidad también se trabaja en países como Canadá con implicación de la comunidad en salud mental o en Reino Unido con trabajadores sociales enlaces entre los servicios comunitarios y sanitarios poniendo en contacto a pacientes que participan de actividades para mejorar su salud.
¿Qué se propone desde WONCA para fomentar la prevención y el autocuidado como primera barrera para conseguir una mejor salud personal y social?
Este aspecto es un valor básico de la medicina de familia, que es la medicina de las personas. Está orientada a que las personas vivan en buen estado de salud la mayor cantidad de años posibles actuando tanto en el fomento del autocuidado como en las acciones preventivas, las justas, sin abrumar y sin generar daño. En ese sentido, los médicos de familia coordinados con el equipo de AP y con enfermería trabajamos en entrevistas motivacionales, en consejos de salud con determinados colectivos fomentando también el trabajo de la comunidad a través de los consejos de salud.
Aquí en España los centros de salud tienen una estructura estable que son los consejos de salud que permiten coordinarse con los agentes de la comunidad que median para transmitir los mensajes de prevención y promoción. Quizás estos enlaces comunitarios son los que nos han permitido sostener a la comunidad durante la pandemia, porque a través de la conexión y confianza que mantuvieron con sus equipos de AP fueron recibiendo mensajes sobre el comportamiento a tener, la necesidad de vacunación, de protección. Esto ayuda a consolidar la relación estable y da esa confianza para gestionar mejor el autocuidado y la prevención.
Actualmente, es enlace entre WONCA y la OMS.
¿Los desplazamientos masivos de poblaciones por diversos motivos son un problema real de salud con la expansión pandémica de infecciones? ¿Está preparada la AP para hacer frente a esta bomba expansiva?
La AP está preparada en el sentido de que tras la pandemia hemos reencontrado nuestro rol dentro de la salud pública y hemos mejorado la relación con los servicios de atención pública; dentro de mi campaña para la presidencia de la WONCA mi quinto punto es la mejora de la coordinación con la Salud pública, puesto que la AP que tiene buena coordinación con la Salud Pública permite afrontar mejor los retos de las crisis sanitarias; nosotros estamos en contacto con la población, tenemos la información y con un buen apoyo en salud pública podemos afrontar con éxito la gestión de las crisis sanitarias. Crisis como una nueva pandemia, una ola de calor, un conflicto, una guerra, donde la AP es la puerta de entrada de los pacientes, donde se les atiende en primera instancia intentando resolver sus problemas para luego coordinarnos con otros niveles y tener un mapa completo de la situación epidemiológica de la población atendida.
El cambio climático está ahí, pero si se niega su existencia, ¿existe posibilidad de hacer frente a las consecuencias de un “problema fantasma” para muchos?
Dentro de mi candidatura hablo sobre la necesidad de incluirlo como determinante de salud para las poblaciones. Es decir, un determinante tan importante como el propio sistema sanitario. Porque la salud del planeta afecta directamente a la salud de cada persona. Por lo tanto, tenemos que sentirnos comprometidos. De hecho, WONCA propone que en nuestras consultas de AP tengamos un minuto para hablar de la salud del planeta con nuestros pacientes; para crear conciencia sobre el uso de recursos, de la huella de carbono, el reciclaje, el tratar de utilizar transportes públicos colectivos, usar medicamentos que tienen menos impacto sobre el medio ambiente. Nuestro papel como profesionales próximos a la comunidad es importante en mejorar la salud del planeta, la salud global.
Porque la salud es lo que importa #PonSaludEnTuVida
