Septiembre es ese mes que, más allá de la vuelta al cole o la oficina, simboliza un reinicio personal. Después del verano, con jornadas largas de descanso, viajes y cambios de rutina, muchas personas sienten que es el momento perfecto para recuperar hábitos saludables: hacer deporte, comer mejor, cuidar su bienestar mental y físico. Sin embargo, también es un momento delicado: la motivación inicial puede desvanecerse con facilidad si no se establecen hábitos sostenibles.
La vuelta a la rutina no debería ser una carrera ni un reto extremo. Se trata de aprender a integrar pequeños cambios en la vida diaria de manera progresiva, divertida y realista. Solo así los propósitos de septiembre pueden convertirse en hábitos duraderos que mejoren la energía, el estado de ánimo y la calidad de vida durante todo el año.
Claves para que septiembre no se quede en un propósito pasajero
- Paso a paso: olvídate de los “retos express” que prometen cambios radicales en dos semanas. La clave está en la progresión: comienza con 1 o 2 entrenamientos semanales, adapta la intensidad poco a poco, escucha a tu cuerpo e incrementa los días de entreno poco a poco. Así no solo evitas lesiones, también generas una base sólida que hará que el hábito se quede contigo mucho más tiempo.
- Haz espacio en tu agenda: tus entrenamientos son un momento contigo mismo, igual de importante que una reunión o una cita. Bloquea un hueco en tu calendario y respétalo. No necesitas una hora completa: incluso 20 minutos bien aprovechados pueden marcar la diferencia en tu energía y tu estado de ánimo.
- Cambia de escenario: la rutina es el gran enemigo de la motivación. Alternar fuerza, cardio, yoga, pilates o entrenamientos al aire libre hace que moverse sea más emocionante. Probar nuevas actividades no solo ejercita el cuerpo, también refresca la mente y te ayuda a descubrir lo que realmente disfrutas.
- Muévete acompañado: entrenar con amigos, apuntarte a clases colectivas o unirte a un grupo de entrenamiento es una de las formas más fáciles de ser constante. La compañía multiplica las ganas y convierte el ejercicio en un plan social que apetece repetir.
- Rodéate de apoyo: en esos días en los que la motivación flojea, contar con un entrenador personal o un monitor puede ser decisivo. Más allá de la técnica, aportan un plus de inspiración y te ayudan a seguir avanzando de forma segura y efectiva.
- Más allá del gym: el bienestar no depende solo de cuántas repeticiones hagas. Dormir lo suficiente, llevar una alimentación equilibrada y mantenerte activo en lo cotidiano (subir escaleras, caminar más, estirarte cada hora) suma tanto o más que una buena sesión en el gimnasio.
- Disfruta de los pequeños logros: no esperes únicamente cambios visibles en el espejo. Dormir mejor, sentirte con más energía, reducir el estrés o simplemente notar que ya no te cuesta tanto entrenar son señales de que tu nueva rutina está funcionando. Celebrar estos avances es lo que te dará ganas de seguir.
«Septiembre es el mes de los nuevos comienzos, pero también uno de los más difíciles para retomar rutinas tras el verano. La clave no está en hacer cambios drásticos de un día para otro, sino en dar pasos pequeños y constantes que se puedan mantener en el tiempo. Volver a entrenar, comer mejor o simplemente moverse más requiere paciencia y disciplina, pero también disfrutar del proceso y celebrar cada pequeño avance”. Daniel Galindo, director de Experiencia e Innovación de VivaGym.
Este septiembre, más que volver al gimnasio, la invitación es a reconectar con un mismo y con la versión más activa y feliz. Con pasos pequeños, planificación y motivación, los buenos propósitos pueden convertirse en hábitos reales y sostenibles en el tiempo.
Porque la salud es lo que importa #PonSaludEnTuVida
